Marcha atrás ~ excusas para el discrimen

El pasado lunes 19 de febrero, miles de feligreses de distintas denominaciones religiosas se aglomeraron en los alrededores del Capitolio para participar de una marcha convocada por la agrupación “Puerto Rico por la Familia” con el propósito de “defender la familia, el matrimonio y la niñez”.

Si nos dejáramos llevar por la descripción de la actividad, podríamos imaginar que se trató de una amena mañana en que bonitas familias compuestas por papá y mamá, 2.5 hijos y el perro (preferiblemente un Golden Retriever), se dieron cita al Viejo San Juan a participar de talleres que fomentaban la sana convivencia familiar.

Nada más lejos de la verdad.

El fin de los manifestantes era expresar su oposición a varias propuestas legislativas que le darían a los miembros de la comunidad LGBTT los mismos derechos que los heterosexuales tomamos por sentado. Una de las medidas, de la autoría del senador Ramón L. Nieves Pérez (PPD), prohibiría el discrimen contra homosexuales en el empleo y a la hora de vender o arrendar vivienda y a su vez, el que se les niegue la entrada a lugares públicos, negocios y medios de transporte debido a su orientación sexual.

Otro proyecto, radicado por el representante Luis R. Vega Ramos (PPD), busca que la Ley de Prevención e Intervención con la Violencia Doméstica, mejor conocida como la Ley 54, proteja a todas las parejas, sin importar su estado marital u orientación sexual.

El doctor César Vázquez Muñiz, portavoz de “Puerto Rico por la Familia”, asegura que su agrupación está “a favor de la justicia y que todo el mundo sea protegido de la misma manera”, pero advirtió que estaba en contra de conceder derechos o protecciones a relaciones entre personas del mismo sexo. Un contrasentido si alguna vez lo ha habido.

Los legisladores no se quedaron atrás. El representante José E. “Kikito” Meléndez Ortiz (PNP) aseguró estar a favor de proteger los derechos de la comunidad LGBTT, pero indicó que se podía hacer fuera de la Ley 54. Por su parte, el senador Luis D. Rivera Filomeno (PPD) dijo que estaba en contra de patrocinar cualquier tipo de discrimen, “pero no favorezco medidas que protejan agendas de un grupo en particular”.

O se peinan o se hacen rolos.

Por su puesto que, para la vergüenza de todos los puertorriqueños, otros fueron mucho más claros. La senadora Itzamar Peña Ramírez (PNP) se fue por la tangente y subrayó que “el matrimonio entre gente del mismo sexo es el caos”, mientras que el representante José F. Aponte Hernández (PNP) subrayó que “no favorezco esos proyectos porque van en contra de mis principios” y el senador Ángel M. Rodríguez Otero (PPD) aseguró que está a favor de la familia, por lo cual votará en contra de las medidas.

No obstante, el premio al Legislador más retrógrado del Año™ se lo lleva el representante Víctor L. Vassallo Andón (PPD), quien indicó que los proyectos radicados a favor de la comunidad LGBTT incrementarían los derechos de una comunidad integrada por personas que habían aprendido esas conductas “y si los reconocemos estamos discriminando contra otras conductas aprendidas”. Para clarificar, Vassallo señaló como conductas aprendidas el bestialismo y la pedofilia.

Ah, pero recalcó que no es homofóbico. Sí, aja.

Después de tantas balas locas, pongamos los puntos sobre las íes y los palitos sobre las t:

1. Aquí no estamos hablando del matrimonio entre personas del mismo sexo, sino de castigar la violencia doméstica, independientemente del tipo de relación en que se de, y de prohibir el discrimen por orientación sexual. Reta la razón reclamar que estas medidas puedan afectar el matrimonio en forma alguna, y mucho menos a los niños.

2. Vázquez Muñiz y compañía actúan como si extender la protección de la Ley 54 va a disuadir a las personas de tener relaciones heterosexuales y contraer matrimonio. El hecho es que absolutamente nadie en la historia de la humanidad ha considerado el contenido de la Ley 54 antes de decidir si embarca en una relación homosexual o si prefiere convivir o casarse.

3. En cuanto a la prohibición del discrimen por orientación sexual, no hay forma alguna en que esto pueda relacionarse con el estado de la institución del matrimonio en Puerto Rico. Ahí sí que se les ve la costura.

4. No se puede alardear de estar en contra del discrimen y con la misma boca insistir en negarle a la comunidad LGBTT derechos que ya debería tener. Se trata de darle a los homosexuales los mismos derechos y protecciones que tienen otros grupos minoritarios, como lo son las mujeres y las personas de raza negra.

5. En cuanto a Vassallo, lo mejor sería que se eduque antes de abrir la boca para decir sandeces. También está la opción de renunciar al cargo y regresar a la cueva prehistórica de donde salió. Cualquiera de las dos opciones satisface.

Lo cierto es que tanto a los miembros de “Puerto Rico por la Familia” como a los legisladores les serviría de mucho conseguir un diccionario y buscar la definición de la palabra “discrimen” (en el caso de los legisladores, pueden delegarle la tarea a uno de sus muchos asesores). De paso, pueden sacarse la Biblia de debajo del brazo y repasar esa parte que habla de amar al prójimo como a uno mismo.

A fin de cuentas, el discurso de estos individuos da a entender que están bajo la errónea impresión de que negándoles derechos a la comunidad LGBTT lograrán retroceder el tiempo y relegarlos al olvido una vez más. Se equivocan. Ya es hora de que despierten y huelan el Yaucono. No hay marcha atrás. Es solo cuestión de tiempo. O estás del lado correcto de la historia, o no.

Fuente: http://www.elnuevodia.com/seexcedieronnuestrasexpectativas-1451452.html

Poner un estatus o comentar por Facebook o Twitter respecto a este es tema fácil. Los amigos que piensan igual que tú te apoyan y los que te llevan la contraria sirven como válvula de escape, pues te permiten expresar tu indignación. Sin embargo, es poco el efecto real que puede tener sobre la situación. Mejor pon tu indignación a buen uso y comunícate con quienes pueden hacer algo al respecto. Escribe o llama a los legisladores que redactaron las medidas para agradecer su iniciativa y exhorta a los que se pronunciaron en contra a que reconsideren su posición.

Autores de las medidas en controversia

Ramón L. Nieves Pérez (PPD)
Senador por Distrito Núm. I – Distrito (1-5) San Juan
Tel. 787-724-2030 ext. 2207, 2017
Email: rnieves@senadopr.us
https://www.facebook.com/RamonLuisNieves
https://twitter.com/ramonluisnieves

Luis R. Vega Ramos (PPD)
Representante por Acumulación
Tel. 787-722-2494, 787-723-8175
Email: vegaramos2008@gmail.com,
lvega@camaraderepresentantes.org
https://www.facebook.com/luisvegaramos
https://twitter.com/luisvegaramos

Legisladores en contra de las medidas en controversia

Luis Daniel Rivera Filomeno (PPD)
Senador por Distrito Núm. VIII – Distrito (36-40) Carolina
Tel. 787-724-2030 ext. 2928, 2929, 2931
Email: ldrivera@senadopr.us

Ángel Rodríguez Otero (PPD)
Senador por Distrito VI – Distrito (26-30) Guayama
Tel. 787-724-2030 ext. 2752, 2757
Email: anrodriguez@senadopr.us

Itzamar Peña Ramírez (PNP)
Senadora por Acumulación
Tel. 787-724-2030 ext. 2383, 2384, 2386
Email: ipena@senadopr.us
https://www.facebook.com/itzamarpresidenta
https://twitter.com/ItzamarPena

Víctor L. Vassallo Anadón (PPD) a.k.a. Legislador más retrógrado del Año™
Representante Distrito 25 – Jayuya, Ponce, Juana Díaz
Tel. 787-722-4290
Email: vvasallo@camaraderepresentantes.org

José E. “Kikito” Meléndez Ortiz (PNP)
Representante por Acumulación
Tel. 787-725-9189
Email: jem@camaraderepresentantes.org

José F. Aponte Hernández (PNP)
Representante por Acumulación
Tel. 787-723-1090
Email: japonte@camaraderepresentantes.org
https://www.facebook.com/AponteRepresentante

Don’t believe everything you read…or see or hear ~ La demagogia de la Comay y su influencia sobre la opinión pública en Puerto Rico

En el día de ayer, la agencia de noticias Asociated Press publicó un artículo respecto al personaje La Comay y su impacto en la sociedad puertorriqueña. La pieza, titulada Puerto Rico Enthralled by Cheeky Newscaster Puppet, contiene una serie de exageraciones y adolece de falta de contexto.

Por ejemplo, se alega que la Isla se detiene cada día a la hora del programa y que la Comay es reconocida por conseguir entrevistas codiciadas. Es imposible negar que SuperXclusivo domina su horario, pero eso no es mucho decir. Después de todo, hay muy pocos canales locales. En cuanto a las entrevistas, como regla general, los puertorriqueños no le huyen a las cámaras, todo lo contrario.

En cualquier caso, la parte más problemática de este artículo es la cita al reverendo Juan Matías, quien asegura no ser fanático de la Comay, pero la aplaude por mantener casos como el del niño Lorenzo González en el ojo público. De hecho, según el religioso, si no fuera por la presión generada por ella, el caso estaría muerto.

En efecto, son muchos los que alaban la labor investigativa de Kobbo Santarrosa y sus secuaces como si eso los redimiera. Sin embargo, su diatriba propaga una visión errónea del proceso criminal. Veamos:

1. El sistema penal de Puerto Rico parte de la premisa de que un acusado es inocente hasta que se pruebe lo contrario, concepto que como muy bien puede atestar Pablo Casellas, es completamente ajeno para la Comay.

2. En los casos criminales, la culpabilidad debe probarse más allá de toda duda razonable. En otras palabras, se requiere prueba contundente para lograr una convicción. La Comay no comprende que una investigación criminal es por necesidad un proceso largo y que de nada vale radicar un caso investigado a medias para luego perderlo en un tribunal.

3. La labor de fiscalía no es saciar la curiosidad o el morbo de la ciudadanía, sino reunir la prueba que cumplirá con los requisitos evidenciarios para poder presentarse en sala en contra de un acusado. Cada minuto que un fiscal pasa contestando las preguntas de un alicate de Kobbo Santarrosa es un minuto más que posterga ese trabajo.

La mayoría de las personas desconocen esta información, hecho que Kobbo Santarrosa aprovecha para disparar de la baqueta, pues sabe que su audiencia no lo puede contrariar. Como resultado, gente como el reverendo Matías piensa que el Ministerio Público está fallando al demorar en presentar cargos.

La realidad es que con toda probabilidad, fiscalía dilata porque aún no tiene la prueba necesaria para sustentar el caso del que se trate. Bajo esas circunstancias, sería irresponsable actuar de otra forma. Kobbo Santarrosa puede citar fuentes anónimas, fiscalía no.

A fin de cuentas, para las personas detrás de SuperXclusivo, Lorenzo no es más que una carnada para atrapar “ratings” y auspiciadores. El altar con la foto y la velita -perfectamente posicionado para las cámaras- no es más que un mecanismo mediático. No se puede negar que la dichosa muñeca llena un vacío en los medios puertorriqueños, pues el resto de la prensa “mainstream” no suele destinar recursos al periodismo investigativo. Eso no quiere decir que lo haga bien.

 

Todos para todos ~ Cómo cambiar el discurso sobre la homosexualidad en Puerto Rico

Tres días después de que el presidente de los Estados Unidos anunciara públicamente su apoyo al matrimonio entre homosexuales, en Puerto Rico, ni un solo político electo ha hecho lo mismo. Todo lo contrario.

No hay necesidad de recordar sus expresiones. Mejor evitar que las cenizas de Darwin se sigan revolcando. El punto es que al parecer, lo único en lo que nuestros oficiales electos están de acuerdo es en coartar los derechos de sus conciudadanos homosexuales. La pregunta es por qué.

La respuesta la ofrece nuestro Comisionado Residente, Pedro Pierluisi, al afirmar que en Puerto Rico, el matrimonio “es y seguirá siendo entre un hombre y una mujer, pues es lo que la gran mayoría de nuestro pueblo favorece”.

Y es que, como sabemos, nuestros políticos se deben al pueblo. Sarcasmo aparte, el hecho es que los políticos no son todopoderosos. Están donde están porque nosotros los pusimos allí, cosa que recuerdan en una época como esta, a seis meses de las elecciones.

Es por eso que cuando se trata de temas tan controversiales como este, los políticos siempre dirán lo que creen que queremos oír. ¿Qué nos dice eso? Que es hora de dejarles saber que la gran mayoría de los puertorriqueños no favorecemos el discrimen.

Somos muchos los que nos frustramos al ver como el resto del mundo evoluciona y Puerto Rico se queda estancado en el lodo de la ignorancia y la mezquindad. Sin embargo, no hacemos más que dedicarle 140 caracteres en Twitter. No es suficiente.

Es probable que Pierluisi tenga razón y que hoy por hoy, la mayoría de los puertorriqueños favorecen que las cosas se queden como están. Eso no debe disuadirnos. Al contrario. Debe motivarnos a hacer todo lo posible por cambiarlo.

Es importante dejarnos sentir a través de los medios sociales, pero como todo en esta vida, hay que empezar por la casa. Debemos educar a abuelos y padres que a diferencia de nosotros, no tienen el beneficio de haberse criado en la era de Will & Grace.

Debemos enseñarles que propiciar que otros disfruten lo que ellos toman por sentado redundará en el mejoramiento de nuestra sociedad. Ya es hora de erradicar los mitos mal asentados.

Si acaso hubiere duda del efecto que podemos tener, haríamos bien en recordar que la razón por la cual surge este debate, la declaración de Obama, es porque en los últimos días, miles de personas alzaron la voz para cuestionar la posición del presidente en cuanto a este tema.

Si cogemos el cue y patrocinamos un cambio en el pensar colectivo, nuestros políticos no tendrán más remedio que hacerse eco de la palabras de Obama.

Una generación perdida ~ Discotequeando on a school night

En el día de ayer, el Vocero publicó una noticia sobre una intervención en la discoteca Shalekos de Río Piedras, la cual culminó con la radicación de casos por negligencia en contra de los padres de varios menores de edad que frecuentaban el lugar.

Como parte de la nota, se incluyó una foto de tres parejas bailando reggaetón, o para llamar las cosas por su nombre, perreando. La posición de las chicas, dobladas al punto de tener que agarrarse de una superficie para no caer, no es lo más chocante. Después de todo, no es algo que no hayamos visto en las fiestas patronales. El problema es que se nota a leguas que las nenas no pasan de los dieciséis.

Tampoco es cosa rara que los adolescentes perreen. Lo que perturba es que no se trata de un party de marquesina o un quinceañero en el centro comunal. Estamos hablando de discotequeo puro y duro y todo lo que eso conlleva.

En un disco party te puedes sentar en una esquina y tomarte un refresco, o entrar a la cocina a que la mamá de tu amiga te haga un sandwich. El ambiente en una discoteca es completamente distinto. Todos tienen una misión y la de las mujeres es conseguir quién les pague un trago y las saque a la pista. Y después, como diría Héctor “El Father” años atrás, “que saquen a la disco a la que no…” bueno, ya se imaginarán.

Como mujer, tienes la libertad de escoger con quién vas a bailar y cómo vas a hacerlo, pero ¿hasta qué punto? Hay una presión de parte de las amigas, del que te pago el trago, del DJ y las luces y el humo. Es casi imposible manejarte con decoro. Como si al entrar dejaste la dignidad en la puerta.

Peor aún debe ser para una muchachita de doce o quince años. Sin importar de dónde venga y qué pueda haber visto, una discoteca no es lugar para ella y tampoco para el varón de la misma edad.

Por eso es necesario que se investigue el rol de esos padres, que no es lo mismo que presumirlos culpables del saque. No hay que subestimar la capacidad inventiva de un adolescente en busca de aventura.

De otra parte, la situación también amerita que se estudie el rol del establecimiento en cuestión. ¿Será que el “bouncer” se le olvidó pedir ID? ¿Acaso era miope y no podía reconocer un menor de edad cuando se le paraba de frente? ¿Y qué tal el consumo de alcohol?

Ojalá se investigue a fondo, porque no es justo que gente que promociona su negocio en Facebook con fotos de impúberes en posiciones comprometedoras se salgan con la suya.

Al final, independientemente de los resultados, resulta irónico pensar que con toda probabilidad, alguno de los padres acusados de negligencia, tal vez hasta el dueño de la discoteca, en algún momento ha pronunciado la frase “la juventud está perdida”. No en balde.

Del amor, la política y otros demonios ~ El fin del romance y la carrera de Héctor Ferrer

Al parecer, todos, desde el legislador más corrupto, hasta el mata puercos del barrio, tenemos una opinión respecto a los amores y desamores del ex representante Héctor Ferrer y la madre de su hijo, Eliza Hernández.

“El calvito ese se las trae” dice la vecina.
“Esa es una buscona” dice la abuela.
“Pobre muchacho” dice el panadero.
“Qué poca vergüenza” dice la beautician.

Y a todas estas, ¿qué es lo que realmente sabemos? En esta comedia de errores los actores se han esforzado por mantenernos confundidos.

Primero, nos enteramos de que hubo un incidente de violencia doméstica y viviendo en la sociedad que vivimos, damos por sentado que Ferrer le entró a palos a la esposa. Más tarde, caemos en cuenta de que no hubo violencia física, sino un altercado verbal en el cual la tablilla de un clóset fue casualidad de guerra. Son muchos los que solo así se enteran de que la violencia verbal está entre las prohibiciones de la Ley 54.

Mientras discutimos sobre la justicia o injusticia de esta parte de la ley, nos enteramos de que la pareja no estaba casada y Eliza, que según aprendemos, es estudiante de Derecho, le pone una orden de protección a Héctor, solo para quitarla poco después.

Entre tanto, todos especulamos sobre qué llevó a esta fotogénica pareja hasta este punto. Más aún, disectamos las expresiones de los políticos del partido contrario, en especial las del contrincante de Héctor, el controvertible alcalde capitalino. Nos decepcionamos con todo el “espacio” que le dan a la pareja, y nos conformamos con llamarlos hipócritas, como si nosotros no lo seríamos de estar en su lugar. Por su parte, La Comay le hecha leña a este fuego popular al intimar que no fue la suegra, sino la tía penepé de Eliza, quien llamó a la Policía.

¡Pero eso no es todo! ¡Hay más! Eliza provoca el clímax de esta historia y le regala una portada más a los periódicos al asegurar que la presionaron a radicar cargos contra su ex y que incluso la exhortaron a buscar trabajo como abogada en la Procuraduría de la Mujer. Como diría Titi Sila, ¡Qué vergüenza para el pueblo de Puerto Rico!

Empero, el Gobierno no se da por vencido, y en medio de nuevas acusaciones fundamentadas en la información provista por vecinos anónimos, Héctor Ferrer renuncia a todos sus puestos políticos, incluyendo la candidatura por la alcaldía de San Juan.

Se acaba la historia, pero nos quedamos con varias preguntas: ¿a qué Eliza debemos creerle? ¿ a la víctima de violencia doméstica, o a la víctima de persecución política? ¿quién será el cordero de sacrificio que correrá contra Santini? ¿la renuncia de Héctor, luego de que asegurara lo contrario, es una admisión de culpa? ¿será esto lo último que sepamos de Héctor Ferrer, o resurgirá de entre las cenizas como todo un fénix revindicado? Y por último, pero no menos importante, ¿qué crimen cometió el pobre clóset para merecer ser ultrajado?

P.D. ¿No sería cómico si a Gabriel Laborde le diera por dejarse de bromas y correr en serio? Su eslogan de campaña, “Con Laborde al mando, todos guisamos”, sería el primero que podríamos creer sin reservas.

Un disparo más, una vida menos ~ La muerte de Karla Michelle

Cada año se repite la historia. Tras la algarabía inicial de los besos y abrazos en celebración del año nuevo, hay una pausa incómoda en lo que decidimos si salir al balcón a tirar los petardos o el balde de agua con malas vibras, u optar por la seguridad que ofrecen cuatro paredes de cemento. En la más reciente celebración, Karla Michelle, una joven de quince años de edad, decidió salir afuera. Como consecuencia de ello, cayó víctima de una bala perdida que ocasionó su muerte el pasado viernes 13 de enero, fecha en que se declaró su muerte cerebral.

Y así, a pesar de miles y miles de dólares invertidos en campañas con toda clase de portavoces –desde Miguel Cotto hasta Alex Trujillo-, se suma una víctima a la lista de vidas tronchadas como resultado de tan sádica tradición. Ahora, ¿qué nos resta? Podríamos especular por qué después de tantas oraciones, pedidos y negociaciones, no se dio ese milagro; por qué Karla Michelle no sobrevivió. Sin embargo, no hay quién conteste esa pregunta y para discutir hacen falta dos. Hace falta un target de carne y hueso.

En las redes sociales, algunos señalan a los padres. ¿Por qué la dejaron salir, sabiendo “como es la cosa”? No podemos negar la posibilidad de que los padres pudieron evitar este desenlace. Aún así, parece injusto culparlos, especialmente cuando no hay nada que podamos decir que ellos no hayan pensado. Además, lo cierto es que esa precaución sería completamente innecesaria si no fuera por los malditos disparos al aire.

Siguiendo esa línea, hay quienes culpan al gobierno, específicamente al Gobernador, por esta práctica. Por ejemplo, Yolanda Vélez Arcelay adujo que la situación se debe a un fracaso en el modelo económico del país y/o en la educación, es decir, del gobierno. Sin embargo, para apoyar esa tesis habría que ser partidario del “ay bendito”, de excusar la línea de trabajo ladrones, narcotraficantes y delincuentes en general porque la piña está agria. Incluso desde esa perspectiva, una cosa no tiene que ver con la otra, pues disparar al aire el 31 no es requisito para la delincuencia.

De parte, a diferencia de la baja puntuación en el College Board o las  pruebas puertorriqueñas, la culpa por esta problemática no puede achacársele a faltas en la educación pública porque esto no tiene que ver con matemática, inglés o español. Se trata de moral, de valores, del respeto por la vida humana y eso es algo que no se enseña en la escuela, sino en la casa.

Entonces, ¿a quién culpar? La respuesta más obvia es al infeliz que tenía tan poco respeto por su prójimo como para sentirse con la libertad de disparar al aire como si fuera el vaquero barbudo de los Looney Tunes. Es definitivo que ese malnacido carga con el mayor porcentaje de culpa por esta tragedia, pero el resto nos la repartimos entre todos los que hemos ayudado, por acción u omisión, a construir esta sociedad donde la vida humana vale nada.

Mezclando el agua con el aceite ~ Acusan al Arzobispo Roberto González Nieves de entrometerse en la política

En el día de ayer se dio a conocer que el Vaticano investiga al Arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves, por alegadamente inmiscuirse indebidamente en asuntos políticos. Trascendió, además, que la querella se debe a que el Arzobispo inauguró un “Altar de la Patria” en la Catedral de San Juan y ha promovido el uso banderas de Puerto Rico en iglesias católicas alrededor del país.

Hasta el momento, no se ha divulgado quién radicó la querella, pero se asume que fue algún activista al Partido Nuevo Progresista, o como lo pone El Ñame, alguien que estaba cansado de advertir matices políticos en los sermones del monseñor porque va a misa “para que el cura me diga qué pensar, qué hacer y a quiénes rechazar por ser pecadores empedernidos, ¡no para que me diga por quién votar!”.

De cualquier manera, y como es costumbre, las reacciones de los políticos no se han hecho esperar. Como era de esperarse, para los penepés está de maravilla y para los populares es un descaro. En particular, el senador popular Eduardo Bhatia comentó a través de Radio Isla que todo se debe a que los penepés piensan que las acciones de la Iglesia podrían evitar la estadidad.

Por otra parte, el analista radial Néstor Duprey, citado por NotiCel, aseveró que la querella en contra de González Nieves tiene el propósito de sacarlo de su puesto, y asegurar el control PNP sobre esta institución. Según Duprey, es por eso que el Gobierno ha llevado este proceso en secreto y movilizado penepés para darle la impresión a la Santa Sede de que en Puerto Rico se rechaza la participación del Monseñor en asuntos públicos.

Probablemente hay mucho de cierto en lo ambos han planteado, pues colocar banderas y crear un “Altar a la Patria” realmente no ameritan una investigación de este tipo. No obstante, al hablar de la intención del Gobierno de proyectar un rechazo a la participación de González Nieves en asuntos sociales, Duprey parece olvidar la existencia de la división entre Iglesia y Estado, en virtud de la cual, no se trata de si a cierto grupo de personas le parece bien o no, sino que no es permisible y punto.

Los poderes de la Iglesia y el Estadose dividieron siglos atrás para evitar, entre otras cosas, que oficiales de la Iglesia utilizaran su influencia sobre los feligreses para ejercer mollero político según su conveniencia. Cualquier cristiano que se empeñe en ignorar la norma puede referirse a la Biblia y verse contrariado por el propio Jesucristo, quien se adelantó a los tiempos al decir“al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.

Sin embargo, al parecer el Arzobispo brincó esa parte de las escrituras, pues en repetidas ocasiones se ha pronunciado sobre asuntos exclusivamente políticosy lo que es peor, ha asistido a eventos partidistas, demostrado claramente sus preferencias ideológicas. El mejor ejemplo es la ocasión en que le entregó su anilloa Aníbal Acevedo Vilá, para aquel entoncesComisario Residente a Washington. Poco faltó para que lo unjiera con aceite consagrado, como si se tratara de la segunda venida del Rey David biblíco.

En buen puertorriqueño, el Arzobispo se lo buscó. Eso no quita la posibilidad de que estemos atestiguando un caso de persecución política. Tampoco que él sea el único que lo hace; nada más lejos de la verdad. Pero el hecho es quea él fue a quien denunciaron y sus actos hablan en su contra. De cualquier forma, no es para que cunda el pánico. Después de todo, en los últimos años la Iglesia Católica se ha distinguido por los toallasos que suele tirarle a sus sacerdotes, incluyendo pero no limitándose a los acusados de actos lacivos contra menores. En otras palabras, González Nieves tiene poco o nada que temer; se trata de un malrato, no más.

Finalmente, en algo que todos podemos estar de acuerdo es que si algo sobra en Puerto Rico es políticos. Por tal razón, habría sido más prudente y productivo que el Monseñor se atuviera a atender asuntos espirituales, en lugar que usar suposición como catapulta para insertarse en asuntos de política pública. Empero, si esa es su verdadera vocación, la cosa es sencilla: renuncie y postúlese, que en este país nos encanta elegir políticos con trasfondos coloridos y es enteramente probable que un ex religioso sea bienvenido.