Un golpe bajo: Conny Varela vs. Willie Jr.

El pasado 4 de junio, falleció Willie Miranda Marín, alcalde de Caguas, líder del Partido Popular y tal vez el último político puertorriqueño ejemplar. Cuando una persona muere, la gente tiende a alabarla en exceso por cortesía, pero este caso es diferente. Miranda Marín no era un hombre perfecto, pero se merecía las reverencias que ha recibido en los últimos días, cuando menos por hacer de Caguas un “nuevo país” que esperanzó al resto de la Isla.

Bajo la administración de Willie, esa alcaldía se mantuvo como un importante bastión del Partido Popular por muchísimos años. Por lo tanto, es completamente entendible que hubiera controversia sobre quien lo reemplazaría, pues de ese sucesor podría depender el futuro del partido en el pueblo. Después de todo, ningún popular desea que se repita el debacle ponceño que aconteció tras la muerte de Churumba.

De tal manera, la guerra estaba avisada desde que Miranda Marín anunció su cáncer en el páncreas, prácticamente una sentencia de muerte. Sin embargo, las compuertas se abrieron prematuramente cuando aparecieron pasquines por todo Caguas apoyando la candidatura del representante Conny Varela para la alcaldía. El legislador se apresuró en negar cualquier involucramiento, llorando en entrevistas radiales.

Acto seguido, el sábado pasado, el mismo hombre resultó electo alcalde en una controversial Asamblea de Delegados del municipio de Caguas. Anteriormente, Varela había expresado su apoyo a la candidatura de William Miranda Torres, primogénito del fenecido alcalde, razón su movida para ocupar el puesto no puede considerarse como nada menos que una puñalada a traición, al estilo Brutus y César, directo desde la antigua Roma. Como consecuencia, cientos se han aglomerado frente al Paseo de las Artes en Caguas a manifestarse en contra de Varela, entre ellos, el alcalde interino, Wilfredo Puig.

Los defensores de Varela hablan de que la alcaldía no debe ser cuestión de monarquía, pero desatinan. Tomemos en cuenta la evidencia. Tanto en Bayamón como en Carolina, dos alcaldes queridos y respetados no sólo por sus compueblanos sino por los puertorriqueños en general, fueron seguidos por sus hijos y al día de hoy ambas alcaldías mantienen el prestigio que ostentaban en el tiempo de los padres. Por lo tanto, eso de la monarquía no es tan mala idea, especialmente considerando el gran problema de continuidad administrativa que muchos de nuestros municipios enfrentan constantemente. Es decir, lo que empieza un alacalde lo cancela el próximo, y rara vez llegamos a alguna parte.

Por otra parte, mientras el presidente de su partido repudia su acción, Varela se aferra a la silla mal ganada y se canta alumno de Willie, aseveración que la familia Miranda ha rechazado. Entre tanto, el Departamento de Justicia investiga el ex representante por hechos ocurridos tanto en su tiempo como legislador, como en su campaña para alcalde de Caguas. Al mismo tiempo, Harry Vega, uno de los candidatos a suceder a Miranda Marín, impugnó la elección de Varela porque no se le permitió formar parte de la asamblea que lo eligió.

Todavía no está claro si Varela logrará quedarse con su título de honorable, pero en caso de que se salga con la suya, aquí va una advertencia: lo que mal empieza, mal termina. Los encontronazos que se dan hoy no quedarán en el olvido. Los cagüeños que se oponen al nombramiento de Varela no olvidarán la afrenta, y esa ruptura tendrá consecuencias en el 2012. Pero peor que cualquier consideración política, es el hecho de que Willie todavía no está frío en su tumba y ya se está revolcando. Vaya forma de honrar su memoria.

Advertisements

2 thoughts on “Un golpe bajo: Conny Varela vs. Willie Jr.

  1. Para nada defiendo la acción de Varela porque faltó a su palabra, pero sí soy de las que digo que los puestos políticos no deben ser cuestión hereditaria. Tal vez no es culpa del hijo de Willie, sino culpa de la gente que los “obliga” en cierto sentido a seguir los pasos del padre. ¿Se hubiera lanzado sin las especulaciones y los señalamientos de que debía ser él el sucesor? Quién sabe, pero yo no lo creo. Si en realidad el pueblo cagüeño quería a Willie Jr. pues no creo que hubiera ningún problema con que algún otro candidato estuviera, como Alejandro García Padilla por decir un nombre de los tantos que se mencionaban. Después de todo, para eso está la democracia.

    • Yo defiendo la cuestión hereditaria hasta cierto punto (considerando la competencia del heredero, etc.) simplemente por el asunto de continuidad. Tenemos un problema de continuidad, de que lo que un alcalde empieza y el dinero que invierte se pierde porque el próximo alcalde quiere adelantar sus propios proyectos. Considerando todos los adelantos que Willie hizo en Caguas sería una pena que se hechara a perder porque el que le siguiera no compartiera su visión, un riesgo que disminuye significativamente si le sigue el hijo que no es como si fuera un high school dropout o algo por el estilo, sino un hombre, a todas luces competente. Tienes toda la razón en defender un proceso democrático pero lo cierto es que hay muchas preguntas sobre la legitimidad de la asamblea que escogió a Varela.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s